viernes, 4 de marzo de 2016

LA GRACIA DEL VERANO


Crujen de pronto las ventanas del cielo, y un viento enérgico y nervioso entra en la estancia de las nubes, haciendo que recuerden y que vuelen, mansamente austada. ¿De dónde vino ese viento feliz y extraterrestre? Lo ignoramos aún, aunque lo conocemos desde la mas remota infancia. El viento del verano es impaciente y mágico, cariñoso y vital; pero la fantasía lo perturba, y en eso se parece alos poetas y a los niños. Es un viento que está de vacaciones, y por eso no quiere ni dormir ni pensar, y por eso se inquieta del sueño de las nube, y les abre de un golpe las ventanas.
Y con el viento llegan luces distintas, fosforescentes y cambiantes, a salpicar los verdes tan terrenales y gregarios del invierno. De las hierbas en vilo van a surgir las florecillas anhelosas; y un amarillo cálido y profuso empieza a merodear por los suburbios de las carreteras. Y es que en verdad se trata de otra luz, la misma pero libre en la estancia del cielo, con todas las ventanas abiertas y crujientes.
El verano es el aire y el invierno es el agua. La tierra está dormida y el fuego está despierto. En el verano el fuego se levanta, y con su amigo el aire crea el milagro de la nueva luz.
Comentario: Es de aclarar que el escritor, utiliza un lenguaje propio de edad infantil , por que a las cabales, en nuestro país solo se puede hablar de época seca y época lluviosa. 
David Escobar Galindo 30 de octubre de 1989

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