lunes, 14 de marzo de 2016

EL ÚLTIMO SUEÑO


Los sueños son confusos, aunque en ocasiones parezcan más claros que la misma realidad de la vigilia. Los sueños no son premoniciones, ni desahogo psíquicos, ni animación de frustraciones o deseos. Los sueños son la manera rudimentaria de entrenarse para sobrevivir, en un mundo donde todo será tangible, inconexo, expectante. Los sueños son un borroso aprendizaje delo que será ese período en que estaremos esperando antes de volver a ejercer la conciencia plena. Los sueños son un anticipo de esa etapa que llamamos muerte, y que tendrá todo, menos descanso, menos quietud.
La única quietud posible es el fruto de la conciencia. La muerte -el último sueño de la vida- es el período de la inquietud, del tránsito, de la ceguera intermitente del relámpago. Afortunadamente, todo sueño tiene que despertar. ¡Despertaremos llorando, con la conciencia magullada y atónita, para rehacer el milagro sensible de la vida!
David Escobar Galindo 03 de enero 1990

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