miércoles, 23 de marzo de 2016

EL ENVIDIOSO


El envidioso es el ser más ocupado de la tierra; no descansa ni un solo minuto de su quemante sufrimiento. El envidiado se le aparece a cada instante, y el envidioso lo escupe, lo golpea, lo denigra, se burla de él, con la ira impotente de quien pelea sin cuartel contra una alucinación de su propia pequeñez. El envidioso es pequeño de alma, chiquito, casi invencible, pero la envidia lo hincha por momentos, hasta el punto que parece ya va reventar, como el sapo de la fábula. El envidioso no respira, simplemente traga aire sin oxígeno, y por eso parece siempre cansado y acezante. Y es que el envidioso corre mucho, detrás del envidiado, sin poder alcanzarlo nunca. Es Aquiles queriendo alcanzar a la tortuga, en la aporia de Zenón.
El envidioso es un sapo tristísimo, que no duerme. Por las noches, en su charca escondida, llorando en silencio. Y es que el envidioso es el ser mas desdichado de la tierra por que hasta la misma dicha -que inspira y perfecciona a los seres noble- a él se le vuelve espuma venenos, que flota sin rumbo por los recodos de su charca.
David Escboar Galindo 9 de enero 1990

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