Siempre hay algunos que se van; pero tú te quedas. El peligro es
enorme, la inseguridad es profunda, el miedo es inevitable; pero tu
te quedas. Hay días en que tienes que caminar por las calles
desiertas, como un fantasma del país que fue; pero miras el cielo
transparente y magnifico, y te detienes en una esquina, y te dices:
¿Quién va a admirar este cielo perfecto si yo me voy?
Siempre hay algunos que no resiten mas; pero tú te resistes. El
sonido de los bombardeos de despierta sobresaltado en las madrugadas;
pero tú te resites. Tus padres, tu esposa y tus hijos lloran,
quizás, agobiados de angustia; pero tú sabes que siempre existen los
que se van y lo que se quedan, y tú no puedes dejar de estar entre
los que se quedan.
Es ante ti ante quien yo me detengo, e inclino la cabeza. ¡Es a ti a
quien yo saludo, con el orgullo convertido en lágrimas!¡Tú eres el
único héroe a quien yo reconozco en estos días de prueba!
David
Escobar Galindo 11 de diciembre de 1989
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