La mentira no es lo contrario de la verdad, sino lo contrario de la realidad. Cada quien percibe la realidad según sus capacidades y conveniencias, por eso aveces los que alguien dice como mentira, coincida curiosamente con la realidad según otro la percibe; y por eso también lo que alguién sostiene como verdad puede ser llanamente una mentira. La persona censurable es la que dice o sostiene lo contrario de lo que su percepción le indica como realidad; ese es el estafador de su propia vida; el falsificador de su propia moneda. Es así como el mentiroso cociente puede engañar a los demás, jamás así mismo, porque esta haciendo una distorsión de lo que sus sentidos o sus convicciones le dicen. La mentira es una falsa ilusión, una fantasía sin futuro. Puede ser dañina, y entonces se parece a un crimen o es un crimen. Puede ser muy blanca o “piadosa”, y entonces se parece medicina absurda. En todo caso es una forma triste e inútil del no ser.
David Escobar Galindo 12 de diciembre de 1990
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