martes, 9 de mayo de 2017

España

España,tan remota en la sangre, tan madura en el huelgo, tan ardidas en el temple. Hablo de mí, desde luego, de España en mí, de España en nosotros. Algo muy vivo de nuestro ser vino en la carabela y luego en la espuma anhelante, cortando el viento del presagio. Algo muy hondo de nuestro ser estaba aquí, dentro del Bosque deslumbrado de luciérnagas, aguardando la ráfaga. El encuentro tiene la forma de una cruz de vapores perpetuos en el centro del ánima. El encuentro tiene la forma de una cruz de vapores perpetuos en el centro del ánima. Entró en el claustro de Ávila, en la sinagoga de Toledo, en el jardín de granada, inventa suenan los pasos magnificados por la gracia del tiempo, en la garganta la palabra mayor diluye sus azúcares fragantes:
-¡España! ¡España!
David Escobar Galindo 17 de abril 1991

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