lunes, 4 de abril de 2016

EL ENEMIGO GRATUITO


Alguien a quien (vos)tú ni si quiera conoces es tu enemigo. Alguien a quien acaso conoces apenas puede ser también tu enemigo. Alguien a quién conoces demasiado también puede ser tu enemigo. Es el enemigo porque sí, el que se enoja hasta la náusea por el solo hecho que tú existe, el que sufre de rencor amargo cunado sonríes, el que agrede como un alacrán ebrio tus pequeños éxitos, tus mínimas conquistas, el que tiene en los labios la sonrisa mas torcida del mundo y en los ojos el rayo más oblicuo . Es él, tu enemigo gratuito, al que no puedes vencer de frente, porque nunca te ataca de frente; al que no puedes persuadir con razones, porque su odio es el odio irracional.
¿Qué hacer entonces con el enemigo gratuito? Cuidarte las espaldas, desde luego; pero nada más. El enemigo gratuito quiere hacerte caer en la trampa de su lucha ciega, de su forcejeo sin sentido. Déjalo. Que se agote. No le des ni siquiera el beneficio de una palabra airada.
David Escobar Galindo 13 de junio 1990

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